23 de August del 2016

Aplicación de limpieza criogénica en rehabilitación de edificios

La limpieza criogénica es una técnica de limpieza industrial basada en la proyección de partículas de CO2 (Dióxido de carbono) en estado sólido a altas velocidades mediante aire comprimido.

El CO2 o hielo seco es sólido a una temperatura de -78ºC. Su principal propiedad es la sublimación, que le permite pasar directamente de sólido a gas sin pasar por estado líquido.

Si bien es un sistema muy conocido e introducido a nivel industrial, no es tan habitual su uso en la limpieza durante la rehabilitación de edificios, donde está mucho más implementada la limpieza por chorro de abrasivo o limpiezas con agua  a presión y productos químicos.

¿Que ventajas presenta?:

Básicamente las mismas que su uso en la industria: No genera polvo, agua ni residuo. En las superficies tratadas con limpieza criogénica sólo quedará el residuo que hemos eliminado del paramento. El hielo seco, al convertirse en gas en el momento de la impactación sobre la superficie, desaparece. Permite trabajar en cualquier zona por transitada que esté sin crear molestias de polvo ni encharcamientos, o trabajar en lugares cerrados .

No presenta la misma agresividad que los abrasivos tradicionales, lo que lo hace indicado para trabajar sobre figuras o piedra muy delicada, piedra arenisca, y muy especialmente, los mármoles.

Es ecológico, ya que el CO2 forma parte de nuestra atmósfera.

Su principal inconveniente actualmente respecto al chorro de abrasivo tradicional u otros sistemas de limpieza es el precio. La maquinaria utilizada tanto para la aplicación del hielo como para su fabricación es compleja. A esto debe añadirse que el hielo seco es un material perecedero, por lo que debemos ser prudentes en el momento de preparar las cantidades a utilizar.