19 de March del 2016

Castillo de l'Hospitalet de l'Infant

Tenemos a una de nuestras brigadas de chorro de arena desplazadas a tierras tarraconenses, concretamente en la comarca del Baix Camp:

Mediante la proyección de silicato de aluminio con baja granulometría y a una presión muy controlada están realizando la limpieza de todos los muros y paredes del Hospital del Coll de Balaguer, más conocido actualmente como Castell de l'Hospitalet de l'Infant.

El Hospital del Coll de Balaguer o de l'Infant Pere, está situado al abrigo de la antigua Via Augusta que comunicava Barcelona y Tarragona, con Tortosa y Valencia. Teniendo gran importancia al estar ubicado en un lugar absolutamente estratégico.

Fue fundado por el Infante Pere d'Aragó (1305 - 1381), hijo del rey Jaime II y Blanca de Anjou, a partir de una carta de donación emitida en Barcelona el 8 de noviembre de 1344, previa aprobación del papa Clemente emitida el 13 de junio de 1343. El Infante quiso emular lo que su madre havia hecho años antes con la fundación del Hospital del Perelló.

La creación de este hospital, alrededor del cual se originó la población de l'Hospitalet de l'Infant, obedecen al deseo de establecer las bases para la repoblación y resurgimiento económico de la zona, y mediante esta construcción fortificada asegurar el control de una costa expuesta en aquellos tiempos a frecuentes incursiones corsarias.

El edificio, fundado en 1344 era de una estructura de planta cuadrada de unos 55 metros de lado, con patio central, flanqueada por seis torres, cuatro en los ángulos y dos en el centro de los lados norte y sur. Al recinto, un excelente ejemplo del gótico civil catalán con grandes naves coronadas por arcos de diafragma sobre los que se apoyaba el envigado de madera, solo se accedia por la puerta existente en la torre meridional.  La construcción, que cumplió su misión de acogida de viajeros hasta principios del siglo XIX, se vió involucrada, por ser una fortificación, en la guerra civil catalana del siglo XVI, en la "Guerra dels Segadors" (Batalla del Coll de Balaguer, 1640), fue objeto de ataques corsarios y gravemente afectada durante la Guerra del Francés, hechos que implicaron su deterioro.

El carácter fortificado del edificio queda reflejado en los muros, de 11,7 metros de altura, y las torres de 18 metros. De las seis proyectadas inicialmente, parece que solo se edificaron cuatro, de las cuales solo queda una actualmente en pie.

Actualmente el edificio se ha consolidado y además de la torre mencionada, hay tres fachadas y tres arcos góticos detrás de los patios de las casas que hay en el interior.