14 de January del 2016

Limpieza de fachadas

A primera vista puede parecer que el trabajo de limpieza de fachada es muy simple: Se trata de eliminar suciedad de una superficie y ya está. Sin embargo, hay muchos factores según los cuales se puede obtener un magnífico resultado o se puede llegar a una terminación desastrosa.

Uno de estos factores es la necesidad de que el trabajo lo ejecute personal preparado y que sea supervisado por técnicos en restauración con el fin de llegar a un resultado óptimo.

También es muy importante la correcta elección del sistema de limpieza que se aplicará, ya que el resultado final de la limpieza es irreversible, por lo que es imprescindible realizar una correcta intervención.

Un edificio está expuesto a muchos agentes externos que favorecen la degradación de su fachada: Metereológicos, contaminación ambiental, vandalismo, polución...

Es importante realizar un mantenimiento correcto y de forma continua, ya que favorece su conservación y ahorra dinero a la larga.

Los pasos previos para realizar una limpieza son:

-Análisis de la superficie a intervenir, para determinar tipo de material, estado de conservación o degradación, tipo de residuo a eliminar, existencia de molduras y ornamentos delicados, posibles capas pictóricas.

-Condicionantes del entorno: Viabilidad para colocación de andamios y otros medios de elevación, espacio para ubicar maquinaria, situación del edificio (Zona peatonal, muy transitado, etc)

-Una vez determinado el método de limpieza adecuado, es imprescindible realizar una prueba de su idoneidad. Esta prueba nos dará una idea de la fijación que tiene la suciedad, el comportamiento de la superficie tratada o la facilidad de la limpieza a realizar.

Las técnicas de limpieza más habituales en fachadas suelen ser:

-Químicas

-Mecánicas.

La limpieza criogénica y la limpieza por chorro de arena se engloban dentro de la limpieza mecánica. Son dos métodos de limpieza que poseen características propias que las hacen especialmente adecuadas para trabajar en patrimonio arquitectónico.